Como es lógico, hombres y mujeres deben tener colchones distintos, ya que su morfología es distinta.

Lo primero, y MUY IMPORTANTE, es que los materiales de los que este hecho el colchón sean estables y no pierdan volumen durante todo el ciclo del sueño.

En el caso de los hombres, necesitamos que el colchón sujete la zona lumbar y que admita el hombro, asi conseguiremos que una perfecta alineación y una estabilidad máxima.

En el caso de las mujeres, necesitamos que el colchón admita el hombro y la cadera, sujetando la cintura, asi conseguiremos la posición optima.